miércoles, 18 de noviembre de 2015

Love War






Su mirada es fría. Su juguete preferido es su bastón de mando. Los espantapájaros disfrazados de calaveras son sus únicos compañeros de juegos. Un juego macabro. El de la guerra. Rodeada de un paraje inhóspito y desértico. No ha conocido nada más en esta vida. No sabe lo que es una sonrisa, una amiga, o el amor.

 

Juega entre guerras y bombas. Piensa que la vida es así. Y el cielo se tiñe de oscuridad, incluso durante el día. No hay un Sol o una Luna a la que observar. No tiene sueños… ni esperanza. No los ha conocido. Y nadie se lo ha enseñado.

 

Es su día a día… Su nombre es Love War… aunque no sepa qué significan esas palabras.

jueves, 12 de noviembre de 2015

Ni una más...


 
 
Encerrada en aquella habitación en silencio inmóvil, casi sin aire, imaginando que está rodeada de los suyos, nadie podía saber cuánto odiaba la mermelada de cereza. Ni ella misma antes de probarla.
Pensaba disfrutar de aquel fruto dulce y de belleza inigualable, y encontró el más amargo de los sabores. Aquel que la dejaría mal sabor de boca, y un insoportable dolor de estómago durante años.
Pasaban las horas y los días, y llegaba el momento de volver a casa. Lo único que necesitaba era su maquillaje para cubrir las heridas de guerra, limpiar las manchas de su ropa y su piel, y enseñar su sonrisa al mundo.
Ojalá ésta fuera la última vez que tuviera que volver a aquel cuarto oscuro. Sin vida, sin aire y la última vez que probara la odiosa mermelada de cereza.
Ojalá nadie más tenga que probar sabores amargos en su vida… Ojalá ni una menos… Ojalá ni una más…